miércoles, 15 de febrero de 2017

Pasión por las alturas




Hoy celebramos el día del trabajador de la aviación y traigo una realidad que quiero compartir…
Desde muy pequeño dije: Seré desmochador de palmas o piloto,  estas son palabras de alguien que con gran responsabilidad y madurez expresó cuando todavía no llegaba a los 10 años de edad, quizás sin saber lo que implicaba tal afirmación.
La vida fue acotejando cada paso…
Muy lejos donde la vegetación es sugerente y las frutas saben mejor que ningún lugar de Cuba, por el clima tan especial, Yateras, Guantánamo, tierra de los guapos al decir de la voz popular y los refraneros,  nace Juank, este intrépido,  de los que se enfrentan y dedican  su vida al trabajo fuerte y sin horas,  de los que no le temen a nada ni siquiera  a las grandes alturas.
Con referencia del Astro Rey, la velocidad de los vientos y la humedad relativa ajusta sus cinturones, protege sus oídos de los secos sonidos de motores, espera señales y alza el vuelo. De ese modo convierte en realidad su sueño cada día.
Jamás pensé tener tan cerquita a este atrevido de las alturas y me deleito con sus anécdotas  con mucho placer, él es de los que al salir el sol ya ha contemplado todo el horizonte,  ha encendido miles de botones y ha ejecutado varias acciones; con habilidades infinitas, concentración y paciencia toma las mayores velocidades,  girando a la derecha una vez y otra a la izquierda, así es este hombre con quien comparto mis días, mis más grandes secretos y mis mayores anhelos en unión de mi adorable hija y demás seres queridos.
Éxitos a este valeroso y a sus compañeros, fieles guardianes de los cielos y las tierras, quienes ponen su empeño cada amanecer.

martes, 14 de febrero de 2017

Amar, una decisión


El amor es la excusa de la vida
José Martí

 ¿Habrá que hablar de amor en estos tiempos? Respuestas que nos damos cada uno; testimonios, conquistas, posesiones, versos, caprichos, disfrutes, placeres.
Convierte en frutos las semillas que de amor hay en ti, ese estado mágico que vive cada persona, eso que permite que renazca la esperanza y deja huellas profundas e imperecederas, a pesar de las circunstancias diversas, que nos ponen en riesgos y apuros, pero que incluso así nada lo detiene en su intento.
Ante él tenemos un carácter defensivo y hasta justificativo, revestido de prejuicios y machismo en ocasiones. Es ese sentimiento en el cual encontramos momentos de claridad y penumbra, con hojas secas y también retoños, pero que de todas formas deja ver sus maravillas. Nos vuelve dóciles y feroces a la vez, peculiares en nuestras expresiones. Sensibles, apasionados, privilegiados de lo que amamos, nos fortalece ante los detractores,  y espontáneos en los avatares cotidianos, además de mostrarnos el galopante paso de la vida.
 No es cobarde amar en vano ni encontrar culpables; tan poco vemos fronteras. Se percibe como un hombre de manos firmes y una mujer con pies sin ruido que llega a la puerta sin percatarnos.
Hoy tocamos el deseo que sentimos de amar todo lo que nos rodea, por lo que no permitamos que nos resulte ajeno, que pase por nuestro lado y dejemos ir; si es de cualquier manera parte de la existencia de un hogar, un proyecto, con virtudes y defectos, demandas y ofertas, atrevidas flechas y potentes arcos. Es él quien luego de largas jornadas de trabajo nos robustece. 
¿Quién ha dejado de amar, de vivir una aventura, disfrutar una mirada y responder una sonrisa ante la menor sospecha? Entonces decidámonos: No calles ese te quiero; no disimules ese te extraño; no niegues un beso; no te limites de amar.