jueves, 11 de enero de 2018

NO SOLO CENIZAS




La lluvia, el frío, las condiciones climatológicas que  calman el intenso calor,  por estos días; o quizá las altas temperaturas que caracterizan al territorio oriental de Cuba, o, también,  el  tiempo que ha pasado hasta hoy hubieran podido  borrar todo vestigio de aquella inolvidable página de la historia, como el 12 de enero de1869, pero no es así. 
No solo  quedaron cenizas  de aquel trágico acontecimiento ocurrido en Bayamo, en la actual provincia de Granma; en  mi ciudaddonde  la mayoría de sus pobladores aceptó la decisión  de lo insignes patriotas, de quemarla antes que entregarla al enemigo.
Según estudios sobre ese hecho, las  llamas arrasaron  más del 80  por ciento de las construcciones, expresa  el arquitecto Rafael Rodríguez, pero  a pesar de la magnitud del suceso, en un colindante de la legendaria Plaza del Himno se conservan testigos materiales de la quema, parte de la Iglesia San Salvador de Bayamo, la Catedral,  específicamente, la  Capilla de Nuestra Señora de los Dolores, que no fue destruida durante el incendio.
Asimismo, nos legaron esos valores de desinterés por lo material, patriotismo, esa lealtad a la  los cimientos  de la nación, coraje.
Bayameses, cubanos en general,  recordamos orgullosos este pasaje de nuestra historia que nos hace genuinos continuadores del devenir simbólico de rebeldía.