viernes, 20 de octubre de 2017

Oda a la Cubanía


Cubanía: Es entonar nuestro Himno Nacional con la misma fuerza de aquel memorable día; es saborear la deliciosa rosca blanda, rosquitas, longaniza, el exquisito lechón asado con casabe, el matahambre y el chicharrón; es catar el original vino que toma posesión en esta auténtica jornada; es llevarse de recuerdo una peculiar muñeca de trapo confeccionada por genuinas bayamesas, es también poder estrechar las manos de hermanos de diversos lugares del archipiélago , villaclareños, santiagueros, avileños, pinareños,… todos cubanos.

De estos privilegios se disfruta en la XXIII Fiesta de la Cubanía  en Bayamo, que trajo consigo atractivos paseos en coche, actuaciones de humoristas, bandas de conciertos, bailes con el órgano, la rumba, la tentadora conga y motivó a muchos a tararear las más sugerentes canciones de Raúl Paz, Lynn Milanés y David Álvarez mientras que otros cultivan su buen gusto en las ferias artesanales, especialmente la Bayart.

Nuestra atención queda atrapada ante las reveladoras exposiciones, entre esas, Homenaje Perpetuo, dedicada al aniversario 150 del nacimiento de Gumersindo Garay García y al 45 de la Nueva Trova, además de la ofrendada por Kamyl Bullaudy a Nuestro Héroe Nacional, José Martí, titulada Julián.

Momentos especiales  y oportunos  constituyeron el evento teórico Crisol de la Nacionalidad, el cual profundiza sobre nuestra identidad; la oportunidad de compartir en la segunda villa fundada en Cuba con personalidades de la cultura nacional, como el Doctor Eduardo Torres Cuevas, director de la Biblioteca Nacional;  Alberto Lescay, escultor, pintor y dibujante, quien hace especial  en su obra el tratamiento de la historia; Nelson Domínguez, destacado artista de la plástica, que con un estilo muy original exalta en su obra pictórica nuestras raíces y el Ministro de cultura Abel Prieto, quien presentó durante el festejo el libro Apuntes entorno a la guerra cultural.


Sin espacio al olvido quedarán estos días matizados, además, por conferencias, conversatorios y presentaciones de libros, al igual que las impresionantes estatuas vivientes que agolpan al transeúnte a su alrededor. Concurren así, en esta magnífica celebración, las más legítimas  tradiciones de nuestra cubanía.